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sábado, 5 de diciembre de 2009

SI EN CIA


Acabo de terminar el Curso de Profundización en Periodismo Científico que dictaron la Universidad Nacional de Córdoba y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia.

Aprendí las diferencias semánticas en la denominación del campo disciplinar, algunos apellidos y títulos vinculados históricamente con la divulgación científica, los variados estilos para hacer más atractivas las noticias sobre ciencia y unas pocas técnicas para mejorar la sintaxis con una economía de palabras que haga más claros los textos.

Aprendí también que en los distritos duros de la investigación no penetran fácilmente el derrotismo, la queja ni la mediocridad. Aprendí que los científicos argentinos son personas con esperanza. Dicen tener razones para ser optimistas y que su situación mejoró mucho. También le ponen fecha de nacimiento a esa mejoría. Año 2003

Obtuve buenas calificaciones. Demasiado para un ex adolescente que prefería leer la revista Humor antes que la Muy Interesante.


lunes, 30 de noviembre de 2009

EX ACTAS EN EL INESCER


En los primeros días como alumno del Inescer estaba sorprendido de lo que se hablaba, de cómo se hablaba y de para qué se hablaba. No lo digo exclusivamente por los galimatías del profesor Melgrati sino también por los propios compañeros. En aquellos finales años ´80 y en una carrera de Comunicación Social, el discurso era una moneda fuerte y yo estaba enmudecido. "En un triángulo rectángulo, el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos" era lo único que podría haber dicho con seguridad pero no me hubiera garantizado un 4. En la escuela técnica es lo tercero que te enseñan. Otro día revelo lo primero y lo segundo.

domingo, 29 de noviembre de 2009

CO INCIDENCIAS


Alguien me informa que el psicoanalista francés Jacques Lacan, allá por el año 1972, advertía que "...el lenguaje no sirve, nunca ha servido, sólo nos permite formular cosas que tienen tres, cuatro, cinco, diez, veinticinco sentidos, que el sujeto supuestamente debe saber"


Noto que esta cita guarda cierta similitud con lo que, en mayo de 2008, yo escribía respecto a que "Las palabras son insuficientes e ineficaces para expresarnos. El lenguaje prolonga la sucesión de malos entendidos. Los discursos no dicen lo que dicen. Sólo se dice lo que se calla"


La coincidencia se justifica si confieso que, junto a las revistas Shock, El Destape y Libre, los adolescentes del barrio Mainero en Bell Ville, allá por el año 1984, nos clavabámos unas cuantas lecturas del enérgico Jacques.

sábado, 21 de noviembre de 2009

NO SI VUÁ


Aún las personas mejor intencionadas suelen incurrir en la común asociación entre pobreza y delito, buscan en la falta de oportunidades o en la pobreza estructural, las razones para entender que inocentes jóvenes de sectores marginales se transformen en temibles delincuentes.

Otros hacen la vinculación desde el prejuicio, el racismo o la ignorancia pero, al parecer, pocos se resisten a la naturalización del fenómeno al que también adjudican altas cuotas de violencia y la presencia siempre latente de la muerte.

La docente e investigadora Natalia Bermúdez, desde el núcleo “Estudios de violencia” del Museo de Antropología de Córdoba, trabajó con familiares y amigos de jóvenes pobres muertos en confusas situaciones. Buscó a partir de ellos, y con ellos, las respuestas para explicar por qué esas muertes parecen justificadas y hasta merecidas.

Bermúdez asegura que “la violencia, unida a cierto tipo de delito, es atribuida casi exclusivamente a sectores de menores ingresos. Desde los medios, los habitantes de esos enclaves suelen ser juzgados como personas vagas y de poca catadura moral”

No obstante, otra investigación de la misma docente, reveló que la estigmatización que cierta prensa hace no es un fenómeno novedoso dado que diarios como La Voz del Interior de comienzos del siglo XX mostraban ya esta asociación de la delincuencia con la residencia en barrios tales como La Hilacha y otros aledaños.

Bermudez partió desde una sospecha social generalizada pero se encontró con una sorpresa.

“Estas explicaciones respecto de la labilidad moral de los habitantes de los barrios empobrecidos no es tal. Existen fuertes valoraciones morales y es significativa la diferencia entre las trayectorias individuales de los adultos y las de los jóvenes y cómo evalúan de manera diferente la violencia como forma de regular los conflictos” aseguró.

Además señaló que en ese universo, “no son sancionadas moralmente del mismo modo por los familiares, amigos y vecinos aquellas muertes ocurridas en un hecho delictivo que por un ajuste de cuentas, por enfrentamientos entre jóvenes y la policía, por gatillo fácil o una muerte dudosa. Tampoco si un joven fue asesinado por otro compañero, por gente del barrio o por bandas de otros lugares”

A través de una investigación participativa, Natalia Bermúdez pudo establecer la presencia fuerte de lógicas barriales que priman por sobre la justicia al momento de resolver los conflictos.

También pudo relevar que los sujetos de estos sectores populares, aunque conocen la lógica judicial, la perciben muy distanciada de sus propias prácticas y concepciones. Esto no ocurre con la policía, con quien establecen relaciones muy cercanas.

Un dato significativo lo constituye la decidida participación que tienen las madres de las víctimas en el reclamo de justicia.

Frente a ello hay quienes se empeñan en “limpiar” la honra del hijo muerto alejando las acusaciones sobre el “andar en algo” que justificaría la muerte. También están aquellas madres capaces de abrigar la esperanza de una venganza por parte de los hermanos del hijo asesinado como así también las que no formalizan denuncia alguna para no ganarse el “cartel de vigilante”.

Estas decisiones operan como “una manera de posicionarse y distinguirse dentro del barrio para conseguir mayor legitimidad al reclamo y presentarlo a los medios de comunicación”, asegura la investigadora a la vez que aclara que “no solo los principios del muerto están en juego sino los de todo el propio grupo familiar”

Leyes secretas, códigos particulares, valores específicos, conductas reprobables, modos casi personales de resolver conflictos, un universo del derecho pero desde afuera, desde el margen, desde la exclusión a la que los condenaron, esa parece ser la lógica del ordenamiento que se dan los que fueron olvidados.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

DOLOR DE MADRE


La investigadora cordobesa Natalia Bermúdez realizó un trabajo de antropología social con familiares y amigos de jovenes pobres muertos de modo violento en situaciones confusas.

Durante años escuchó pacientemente los relatos cargados de dolor de las madres de las víctimas. Su campo de estudio no es la psicología pero para muchas mujeres era como si lo fuera. La sinceridad llevó la narración hasta límites insospechados. Una de estas mujeres, con un hijo asesinado y otros dos presos, contó lo siguiente:

“Yo no los voy a ver a la cárcel, yo no sé por qué hago eso. Una vez me mandaron a decir que por qué yo no iba, que ellos no tenían la culpa de lo que le había pasado a su hermano, que cómo yo los estaba culpando a ellos. Yo les dije que no, que no era así, que era porque en realidad, ellos podrían haber hecho lo que le hicieron a su hermano, porque podrían haberle causado todo ese sufrimiento a otra madre así como estoy sufriendo yo”.

Los hijos están presos por haber robado una bicicleta.

ASALTO A LA ILUSIÓN


“Los delitos y otras acciones violentas no son hechos aislados que se dan en el marco de una sociedad tranquila, sino que ocurren siempre en el marco de una trama difícil. Claro que nos gustaría vivir en un país donde podamos trabajar en paz y confiar en los vecinos. Pero esa imagen idílica, que constituye uno de los mitos de bienestar histórico de la humanidad, se convirtió hoy en un virtual espejismo. Todavía algún sector de la sociedad siente que puede recuperar esa utopía o recién está tomando conciencia de que se ha esfumado quizá para siempre”


Adrián Suar

domingo, 15 de noviembre de 2009

LA CIRCULARIDAD DEL CÍRCULO CIRCULAR

"Nadie lee tanto los periódicos como los periodistas, que, por otra parte, son propensos a pensar que todo el mundo lee todos los periódicos (olvidan, para empezar, que mucha gente no lee ninguno, y, en segundo lugar, que los que leen alguno sólo leen uno)
Para los periodistas, la lectura de los periódicos es una actividad imprescindible y la revista de prensa un instrumento de trabajo: para saber lo que uno va a decir hay que saber lo que han dicho los demás.
Este es uno de los mecanismos a través de los cuales se genera la homogeneidad de los productos propuestos.
Esta especie de juego de los espejos que se reflejan mutuamente produce un colosal efecto de enclaustramiento, de aislamiento mental"

jueves, 12 de noviembre de 2009

YO ESTE HOY


La enunciación resulta el acto mismo por el cual el hablante toma la lengua como instrumento y asume el rol de enunciador por medio de índices tales como los pronombres personales, tiempos verbales, demostrativos, índices temporales, etc.

Esta diferenciación entre enunciado y enunciación resulta pertinente para el análisis del discurso de la prensa, donde no se produce un modelo de comunicación interpersonal sino mediado, donde queda marcada la distinción entre lo que es dicho y la modalidad de decirlo.

Al respecto, Eliseo Verón señala que esas modalidades del decir construyen el dispositivo de enunciación que articula la imagen del que habla, la imagen del destinataio del discurso y la relación entre el enunciador y el destinatario, ambas categorías no empíricas sino más bien como entidades discursivas. Al dispositivo de enunciación de la prensa escrita Verón lo denomina Contrato de Lectura y para Stella Martini “incluye desde el nombre, el formato y la tipografía, la presentación en la tapa, la diagramación y la ilustración; el nivel de lengua, el recurso a la deixis, las metáforas y comparaciones, los destacados, y los sistemas clasificatorios de las noticias en agendas temáticas diferentes.”

En estas condiciones, el análisis semiótico comprende la localización y descripción de las operaciones de sentido que a un mismo momento dan cuenta de la posición del enunciador y la del destinatario, operaciones que, para resultar significativas, deben presentar una regularidad en su aparición, tener la condición de invariantes que otorgan una continuidad al vínculo del medio de prensa con sus lectores.

RECUERDOS DEL PROCESO
















lunes, 9 de noviembre de 2009

HOW OFTEN DO YOU WATCH TV?


Un docente y funcionario de la UNVM expuso en el Campus Universitario sobre la Producción Audiovisual de Villa María.

En su breve alocución mencionó los siguientes apellidos: Bourdieu, Perón, Aramburu, Frondizi, Illia y Onganía.

NO expresó, en ningún momento, los siguientes apellidos: Vartalitis, Cinta, Cavagliato, Lépori, Gema, Picatto, Lasa, Seggiaro, Costa, Tisera, Toribio, Pfaffen, Vilches, Rinero, Fulgenzi, Navarro, Barroso, Pibouleau, Kamiensky, Olivero, Juan, etc., etc., etc.

miércoles, 28 de octubre de 2009

ANTI (SI) PASIONES


Ingenieros, Psicólogos, Lingüistas, Sociólogos, todos tienen ahora algo para decir sobre las computadoras y su influencia en la vida social, económica y productiva de la sociedad.
Lo dicen ahora pero hace más de 20 años el arte denunciaba la verdadera utilidad del desarrollo tecnológico informático.
El siguiente audio exime de mayores explicaciones.

sábado, 24 de octubre de 2009

DI (S) CURSO TOO


La contribución de la semiótica de 3ª generación al modelo ternario de Peirce radica en la incorporación del concepto de Discurso que lleva a Verón a proponer una Teoría de los Discursos Sociales fundada en la concepción de que los procesos sociales también comprenden un proceso de producción de sentido.

El propio semiólogo precisa que “Este doble anclaje del sentido en lo social y de lo social en el sentido, sólo se puede develar cuando se considera la producción de sentido como discursiva” por lo que el sentido revela sus determinaciones sociales sólo en el nivel discursivo, de allí que el análisis de la materias sensibles investidas de sentido, segmentos del procesos de semiosis, es la operación que permite poner en relieve las marcas que el proceso productivo deja en el producto.

Es a partir del análisis de los discursos concebidos como la materialidad del sentido que se revelarán las determinaciones sociales que sobre él operaron en el marco de red que constituye la semiosis infinita, determinaciones que se relacionan con las condiciones sociales, políticas, históricas, etc. en que se producen los discursos y con las condiciones de su recepción, de su reconocimiento, para no hablar de consumo.

miércoles, 21 de octubre de 2009

DI (S) CURSO



En la sociedad coexisten múltiples y variados discursos que interactúan y se afectan recíprocamente en un proceso de semiosis social infinita.

El de los medios de comunicación es uno de esos discursos que circulan en la red global que constituyen las sociedades modernas mediatizadas sólo que tiene la particularidad de presentarse como objetivo e imparcial al amparo de la doméstica y perimida Teoría del Cartero. Sin embargo, los estudios académicos dedicados al análisis de los dispositivos de enunciación señalan que son los mass media quienes construyen la realidad social al transformar un acontecimiento en un hecho socialmente relevante, en una noticia, con el agregado de que esos medios, y los periodistas que en ellos se desempeñan, están investidos de la legitimidad que la sociedad le otorga a su actuación.

Teorías de la comunicación, cercanas a la semiótica y la lingüística, permiten observar la presencia de la subjetividad en el lenguaje, rastrear las huellas del enunciador dentro del enunciado. También marcan esa presencia en la construcción gráfica de la noticia, su jerarquización, titulación, ilustración, diagramación, etc. para concluir que la transformación del acontecimiento en una noticia a través de operaciones de sentido es una acción subjetiva e ideológica.

Esas noticias, de esa manera producidas, constituyen la agenda en torno a la cual gira la opinión pública, cuando no fundamentan las argumentaciones de los propios actores sociales con legitimidad discursiva, reproduciendo de ese modo la espiral de producción de sentido.